lunes, agosto 15, 2005

El programa de la ONU Petróleo por Alimentos


Un escándalo puede ocultar otros

Alain Gresh
Le Monde Diplomatique


Un escándalo ha levantado un gran revuelo en el Congreso estadounidense. Se cree que entre 1996 y 2003 el presidente Sadam Hussein pudo desfalcar cientos de millones de dólares del programa «petróleo por alimentos». Por otro lado, altos funcionarios de las Naciones Unidas (en especial el director del programa, Benon Sevan) se habrían embolsado jugosas comisiones. Por último, algunos políticos extranjeros, en especial franceses, también habrían sacado tajada. Son acusaciones graves y merecen, sin duda, una investigación profunda.

Pero cabe hacer una primera observación. Desde 1966 existía una enorme cantidad de documentación pública sobre el programa «petróleo por alimentos». Esta documentación permite conocer al detalle todos los datos, como la lista de los artículos suministrados a Irak cada semestre. El comité encargado de aplicar las sanciones, formado por representantes del Consejo de Seguridad, decidía por consenso esta lista y todas las transacciones iraquíes. No se podía tomar ninguna decisión sin el aval de Estados Unidos que, respaldado por el Reino Unido, suspendió contratos de cientos de millones de dólares con el pretexto de que los productos podrían ser utilizados para un programa de armas de destrucción masiva —que, como ahora sabemos, sólo existía en la imaginación de los estrategas de Washington—. De modo que el programa estaba sometido a un control estricto, y si ha habido irregularidades, Estados Unidos es por lo menos tan responsable como la ONU (1).

También se podría hablar del desfalco de decenas de miles de millones de dólares perpetrado por la comunidad internacional a través de la Comisión de Compensaciones de la ONU (UNCC por sus siglas en inglés), con sede en Ginebra (2). Con el pretexto de indemnizar a quienes habían sufrido la invasión iraquí, esta comisión, manipulada por Washington, ha detraído hasta el 30% de los ingresos petroleros de Irak para pagar «reparaciones» a empresas tan pobres como la Kuwait Oil Company. Uno de estos reembolsos, de 200 millones de dólares, se hizo en… abril de 2005, dos años después de la caída de Sadam Hussein, cuando el gobierno iraquí estaba mendigando créditos desesperadamente.

Pero el escándalo más flagrante no ha merecido ninguna comisión de investigación. Las sanciones contra Irak, adoptadas en agosto de 1990 y mantenidas tras la liberación de Kuwait en 1991, han tenido efectos devastadores, que seguirán notándose en Irak durante mucho tiempo. Los medios informativos han hecho hincapié en las dificultades del país para conseguir alimentos y medicamentos —aun después de iniciarse el programa «petróleo por alimentos» en 1966—, pero poco han hablado de las consecuencias demoledoras de las sanciones para la sociedad iraquí. Las infraestructuras fueron deteriorándose poco a poco, pese a la extraordinaria inventiva de los ingenieros iraquíes; los servicios esenciales para la población, como los ministerios, las centrales eléctricas o el agua potable, se debilitaron, y la corrupción, hasta entonces inexistente, se instaló en todos los niveles sociales. La delincuencia proliferó: los vecinos de Bagdad, que solían dejar abiertas las puertas de sus casas y sus coches, tuvieron que encerrarse a cal y canto. Cuando se produjo la invasión estadounidense bastó con esa última arremetida para que el Estado, ya carcomido, se desmoronase.

Las sanciones han tenido otra consecuencia nefasta sobre la población. La emigración de una parte de las clases medias, que ya había empezado antes de 1991 debido a la brutalidad de la dictadura, se aceleró. El país fue quedándose sin personal técnico y administrativo. Muchos jóvenes, hasta entonces escolarizados, abandonaron los estudios para atender a las necesidades familiares. Así fue creciendo una generación de casi analfabetos. La universidad quedó aislada del extranjero, ya que la comisión de sanciones prohibía el simple envío de una revista científica. El país sufrió un retraso de 15 años, y no va camino de compensarlo.

Y todo esto, ¿para qué? Las sanciones, como reconoce todo el mundo, no afectaron a los dirigentes del régimen, que siguieron disponiendo de recursos importantes. En realidad sirvieron para reforzar el dominio del régimen en vez de debilitarlo pues, a través del sistema de racionamiento, el partido Baas ejercía un control minucioso sobre la población, y el régimen habría podido sobrevivir unos cuantos años. Estas sanciones, además, explican la dificultad actual para reconstruir Irak, que no debe atribuirse únicamente a la creciente resistencia armada, sino también a la antigüedad de las infraestructuras y a su deterioro. Aunque tampoco es ajeno a este fracaso el afán estadounidense de acaparar todos los contratos de reconstrucción. Para restablecer el fluido eléctrico, por ejemplo, se requería el concurso de una empresa alemana, Siemens, y otra sueca, ABB, creadoras de la moderna red eléctrica iraquí; para el teléfono había que recurrir a la francesa Alcatel, que había instalado las redes y conocía el terreno. Pero Washington quería castigar a los gobiernos de la vieja Europa y de paso premiar con jugosos contratos a varias empresas que sufragan al Partido Republicano.

Las sanciones han causado cientos de miles de víctimas civiles, han desestabilizado uno de los Estados más importantes de la región y han desencadenado un proceso de fragmentación. ¿A quién juzgarán por esto? ¿Qué comisión hará balance de estos errores que todo el Cercano Oriente está pagando con creces? ¿Quién nos garantiza que el día de mañana Estados Unidos y la ONU no emprenderán de nuevo el camino de las sanciones, que castigan a todo un pueblo por el crimen de sus dirigentes?

alain.gresh@monde-diplomatique.fr

(1) Véase Joy Gordon, «La droite américaine diffame les Nations unies», Le Monde diplomatique, febrero de 2005.
(2) Véase «L’Irak paiera!», Le Monde diplomatique, octubre de 2000.

domingo, agosto 14, 2005

La masacre continua

Ejército norteamericano asesina a 15 civiles iraquíes y deja heridos a 17 que salían de una mezquita
Al Jazeera

Como respuesta a un ataque a una patrulla militar norteamericana, éstos abrieron fuego dejando 15 iraquíes muertos y 17 heridos en una ciudad situada al oeste de Bagdad, dijeron los residentes.

Los residentes de Nasaf, una ciudad que se encuentra al la do de Ramadi, oeste de Bagdad dijeron que una artefacto explosivo explotó cerca de una patrulla blindada del ejército norteamericano cuando pasaba cerca de la mezquita Ibn al-Jawzi poco después de las oraciones del viernes.

Acto seguido, luego de la explosión las tropas norteamericanas abrieron fuego, dijeron los residentes, disparando hacia los fieles que salían de la mezquita.

El director del Hospital General de Ramadi dijo que 15 personas resultaron muertas, incluyendo 8 niños y 17 resultaron heridas.

El ejército norteamericano negó que sus tropas abrieron fuego indiscriminadamente

"¿Haber abierto fuego contra civiles? No, nada parecido a esto ocurrió" dijo el capitán Jeffrey Pool, un portavoz de los marines en Ramadi, a través de un correo electrónico contestando preguntas.

Él no dijo si había ocurrido un ataque a una patrulla norteamericana, ni si tropas norteamericanas habían sido heridas.

Grupos de derechos humanos se preocupan.

Al principio se reportaron dos muertos, pero los médicos dijeron que ello había aumentado en la noche, cuando varios de los severamente heridos, murieron a consecuencia de las heridas.

Civiles iraquíes frecuentemente se quejan de que las tropas norteamericanas abren fuego indiscriminadamente cuando son atacados.

Los militares norteamericanos dicen que ellos hacen todo lo posible por evitar bajas civiles y que se cuidan de responder a los ataques en una forma comedida.

Grupos de derechos humanos han documentado cantidades de casos en los cuales civiles han sido asesinados por pasar muy rápido cerca de puntos militares norteamericanos o por no mantenerse lejos de los convoyes norteamericanos cuando estos pasan.

http://english.aljazeera.net/NR/exeres/3B86C648-08FB-48AC-88F8-5AC0F88457BF.htm

sábado, agosto 13, 2005

Denuncia de la Sociedad de Derechos Humanos "Voz de la Libertad"

Las fuerzas de EEUU estarían explosionando los cuerpos de iraquíes muertos durante su detención como si de atentados frustrados se tratara


Nota informativa de la CEOSI
Sociedad de Derechos Humanos "Voz de la Libertad", Bagdad, 10 de julio, 2005
IraqSolidaridad (www.nodo50.org/iraq), 11 de agosto, 2005

"La Sociedad de Derechos Humanos 'Voz de la Libertad' ha denunciado en Bagdad una reciente práctica que se sospechaba venían desarrollando las fuerzas de ocupación estadounidenses en los últimos meses en varias partes de Iraq: hacer explosionar los cuerpos de iraquíes arrestados que habrían fallecido durante su detención, previsiblemente bajo tortura. Las muertes eran presentadas como resultado de explosiones fortuitas mientras los detenidos, tras haber sido supuestamente excarcelados por los ocupantes, fabricaban bombas o se disponían a perpetrar atentados. El testimonio de una familia de Abu Ghraib aportaría por primera vez la confirmación de esta práctica. Además de eludir la responsabilidad por la suerte de los detenidos, las fuerzas de ocupación estarían creando con ello un mayor clima de inseguridad entre la población, considera la asociación."

En la imagen, dos miembros de la Sociedad de Derechos Humanos "Voz de la Libertad" durante el encuentro en el barrio de Adamiya con la delegación de la CEOSI en Iraq. (Foto: CEOSI)

En una nota de prensa emitida el 10 de julio y firmada por su presidente, Adbul Wahab al-Obeidi, la Sociedad de Derechos Humanos "Voz de la Libertad" ha denunciado en la capital iraquí una reciente práctica que se sospechaba venían desarrollando las fuerzas de ocupación estadounidenses en los últimos meses en varias partes de Iraq, pero particularmente en la zona de Abu Ghraib, al suroeste de la capital [1]: hacer explosionar los cuerpos de iraquíes arrestados que habrían fallecido durante su detención, previsiblemente bajo tortura. Las muertes eran presentadas como resultado de explosiones fortuitas mientras los detenidos, tras haber sido supuestamente excarcelados por los ocupantes, fabricaban bombas o se disponían a perpetrar atentados. Además de eludir la responsabilidad por la suerte de los detenidos, las fuerzas de ocupación estarían creando con ello un mayor clima de inseguridad entre la población, considera la asociación.

El testimonio de una familia de Azzeidan, una localidad de Abu Ghraib, dado a conocer por la asociación iraquí de defensa de los derechos humanos mencionada, aportaría la confirmación de esta práctica. Como señala la nota de la Sociedad de Derechos Humanos "Voz de la Libertad", por primera vez "[] concretas evidencias muestran las últimas innovaciones criminales diseñadas por las fuerzas de EEUU para asesinar a seres humanos, así como sus intentos para ocultar todas las evidencias que puedan desvelar sus crímenes".

El caso de Jaled y Yasín Muraid Hammad Mihawi

Los hermanos Jaled y Yasín Muraid Hammad Mihawi, de 34 y 35 años de edad, respectivamente, fueron detenidos por una patrulla estadounidense junto con otros cinco hombres, todos ellos vecinos del pueblo de Azzeidan, en la zona de Abu Ghraib, área en la que vienen desarrollándose reiterados operativos contrainsurgentes en los últimos meses. La sorpresa de las familias de los detenidos fue grande: previamente, un destacamento estadounidense había penetrado en la localidad para ­afirmó entonces el oficial al mando, que se presentó con el nombre de Johnny- brindar asistencia sanitaria a la población y, a fin de proceder a su reparación, establecer los daños que la ocupación previa de varias casas por comandos estadounidenses hubiera podido provocar [2]. Los familiares de los detenidos consideran arbitraria la detención del grupo de hombres.

Posteriormente, gracias a las indicaciones de uno de los detenidos que pudo escapar, la familia de los hermanos pudo encontrar restos de varios cuerpos humanos que habían sido volados con explosivos por los soldados estadounidenses. La familia pudo reconocer al menos los restos de Jaled por un tatuaje en su mano, jirones de las ropas que llevaba cuando fue detenido y las llaves de su coche, que aparecieron junto a los trozos de los cuerpos. Las fotos incluidas fueron tomadas (junto con un audio) en el lugar del hallazgo de los restos humanos [véase la columna lateral].

Los familiares de los cuatro restantes detenidos en la localidad (Hamid Salim Baghal, Ahmad Abdel Salam Ibrahim, Jaled Abel Karim Jawda y Munter Ata Turki) desconocen su suerte y si algunos de los restos humanos esparcidos por el lugar en el que se han recuperado los cuerpos de Jaled y ­previsiblemente de- Yasín corresponden a alguno de ellos. El único recurso que les resta a las familias es, indica la asociación en su nota, rastrear los lugares de detención estadounidenses en los que pudieron haber estado, una práctica habitualmente infructuosa.

La asociación pide en su comunicado al secretario general de Naciones Unidas el envío de una comisión de investigación a Iraq para que sea evaluada esta denuncia.

La delegación de la CEOSI que visitó Iraq el pasado mes de abril mantuvo un encuentro informativo en Bagdad con la Sociedad de Derechos Humanos "Voz de la Libertad" [3].

viernes, agosto 12, 2005

Comunicado del Comité Organizador de la Conferencia Internacional de 1-2 de octubre 2005

Congresistas norteamericanos presionan al gobierno italiano para que prohiba una conferencia internacional de apoyo a la resistencia iraquí

La pretensión y la arrogancia de los políticos estadounidenses no tiene límite. 44 miembros del Congreso dirigieron una carta al Embajador italiano en Washington, Sergio Vento, en la que exigen al gobierno de Berlusconi que haga callar a aquellos que apoyan la legítima Resistencia del pueblo de Iraq a través de acciones políticas contra la política agresiva y belicista norteamericana.En particular, los miembros del Congreso quieren ver ilegalizada la organización Campo Antiimperialista, que forma parte de la coalición que organiza la Conferencia Internacional para la paz y para el apoyo de la Resistencia iraquí prevista para los días 1 y 2 de octubre en Italia. Actualmente, esta conferencia es el objetivo principal de los congresistas estadounidenses que exigen al gobierno italiano que ponga todos los medios para impedir que ésta se celebre.Esa agresividad demuestra, por un lado, la naturaleza totalitaria de los planes de los EEUU para el dominio mundial, y por otro lado la absoluta centralidad de la lucha de liberación del pueblo de Iraq contra las tropas de ocupación.Por lo tanto, la Conferencia de octubre asume gran importancia como oportunidad para una paz justa. El hecho que los EEUU tratan de impedirla puede servir de estímulo para que la Conferencia se celebre con éxito.Las pretensiones sin precedentes de los EEUU deben ser rechazadas. Es hora que el movimiento antiguerra alce su voz. Toda la gente demócrata debe mobilizarse en defensa de las libertades constitucionales.El apoyo del pueblo oprimido y la libertad democrática, estas son actualmente dos caras de la misma moneda, dos aspectos inseparables de la misma lucha.¡No conseguirán hacernos callar!¡No al dominio mundial de los EEUU!¡No a la subordinación, defendamos la soberanía nacional!¡Viva la lucha del pueblo iraquí!Florencia, 5 de agosto 2005Comité Organizador de la Conferencia Internacional de 1-2 de octubre de 2005***2) Conferencia InternacionalDejad Iraq en paz - ayoyamos la legitima Resistencia del pueblo iraquíChianciano, Italia, 1-2 Octubre 2005(provisional) Presidencia:Jaime BALLESTEROS, Organización de Solidaridad con los Pueblos de Asia, África y América Latina (OSPAAAL)John CATALINOTTO, International Action Centre, USAManolis ARKOLAKIS, Liga Internacional de la Lucha de los Pueblos, ILPSJean-Pierre PAGE, Primera Conferencia Internacional en Apoyo de la Resistencia Iraquí FLeonardo MAZZEI, Secretario del Comité "Iraq Libero" , ItaliaWilhelm LANGTHALER, Campo Antiimperialista1ª sesión: Imperio Americano y el Gran Oriente Medio.Sábado 1 de Octubre, 10:00-13:00 Presidencia de la Sesión: Jaime BALLESTEROS1) Wilhelm LANGTHALER, Introducción2) Domenico LOSURDO, filósofo italiano: "El empuje imperial de EEUU"3) Samir AMIN, profesor de economia en Dakar, Foro del Tercer Mundo. "Intereses económicos en la ocupación de Iraq"4) Haluk GERGER, politólogo y periodista, Turquía:"El Gran Oriente Medio bajo diseño estadounidense".5) Jose Maria SISON, ILPS (por teléfono): "El paradigma del terrorismo"2ª Sesión: La legitimidad de la Resistencia Iraquí; precedentes históricos.Sábado 1 de Octubre, 14:30- 18:00Presidencia de la Sesión: Manolis ARKOLAKIS1) Sheij Yawad al-JALESI, secretario del Congreso Fundacional Iraquí: "La farsa de las elecciones y el régimen títere"2) Ayatollah Sheij Ahmed al BAGHDADI: "El intento de enfrentamiento confesional de EEUU y la respuesta iraquí"3) Salah al MUJTAR, antiguo embajador de Iraq en India: "La perspectiva de la Resistencia"4) Sheij Hassan al ZORGANI, portavoz internacional de Muqtada al Sadr: "La contribución de las clase empobrecidas urbanas a la Resistencia Iraquí"5) Awni al KALEMYI, portavoz de la Alianza Patriótica Iraquí :"Hacia un frente político de la Resistencia"6) Ahmed KARIM, representante de origen kurdo de la corriente patriótica comunista: "La cuestión dkurda y la Resistencia"7) Mohamad FARIS, corriente patriótica comunista: "La tragedia del movimiento comunista iraquí" 8) Abdulhaleem KANDIL, representante de Kifaya (Egypto): "El régimen de Mubarak como pilar del diseór regional estadounidense"9) Ahmed SAADAT, Secretario General del Frente Popular para la Liberación de Palestina: "La ocupación de Palestina e Iraq : un único enemigo, una única lucha" (por teléfono)3ª Sesión: Voces del Interior: la Resistencia Continúa.Sábado 1 de Octubre, 18:30 -- 20:30Presidencia de la Sesión: John CATALINOTTO1) Aldo BERNARDINI, profesor de Derecho internacional, Italia: "Ocupación y ruptura de la ley internacional"2) Gianni VATTIMO, filósofo italiano: "La Resistencia antifascista y la Resistencia anti-EEUU"3) Tariq RAMADAN, académico musulmán. "El Islam Europeo y la Resistencia Iraquí" 4) Ahmed Ben BELLA, primer presidente de Argelia: "La lucha de liberación argelina como ejemplo para Iraq" 5) Ibrahim al KUBAYSI, Hermano del Secretario General de la Alianza PAtriótica Iraquí (API) secuestrado por los EEUU: "Abu Ghraib y los prisioneros políticos de Iraq"6) Ashraf BAYOUMY, Antiguo Director de la Unidad de Observación del Programa "Petróleo por Alimentos" en Iraq. "Triple genocidio: embargo, uranio empobrecido, Faluya"Despues de cena: reunión del Comité de Coordinación4ª Sesión: Discussión sobre el movimiento antiguerra ed el apoyo a la Resistencia IraquíDomingo 2 de octubre: 10:00 - 13:00, 14:30 - 17:00Presidencia de la Sesión: Jean-Pierre PAGE1) Subhi TOMA, sociólogo iraquí: "El papel ambiguo de las potencias europeas y las limitaciones del movimiento antiguerra"2) John CATALINOTTO, International Action Centre, USA: "El movimiento antiguerra en EEUU y el impacto de la Resistencia Iraquí en el ejército de EEUU "3) Costanzo PREVE, filósofo italiano:"El centro-izquierda europeo y su apoyo "blando" a la Ocupación"4) Hamza PICCARDO, Secretario Nacional de la Unión de Comunidades Islámicas de Italia : "El movimiento antiguerra y la cruzada contra el Islam"5) Jan MYRDAL, escritor, Suecia:" De la antiglobalización al Antiimperialismo" 6) Silas CERQUERIA, profesor universitario, Portugal7) Leonardo MAZZEI, conclusionesNota:Las intervenciones se limitarán a 15 minutos.Las ideomas de la conferencia son árabe, ingles ed italiano.La distribución de temas son propuestas del comité organizador, y deben ser confirmadas por los ponentes. www.iraqiresistance.info

jueves, agosto 11, 2005

Seis mil soldados estadounidenses han desertado de Irak

Fuente oficiales reconocen que al menos seis mil soldados estadounidenses han desertado de IrakDe la línea de fuego a la resistencia
Matteo Dean

Al menos seis mil soldados estadunidenses asignados a Irak, según fuentes oficiales, han desertado. Una parte está refugiada en Canadá, y desde ahí enfrenta los costos de su decisión
Jeremy Hinzman era parte del cuerpo de elite del ejército estadunidense, la 82 división aerotransportada con sede en Fort Bragg, Carolina del Norte. En 2001, después de los ataques del 11 de septiembre, lo asignaron en Afganistán, donde cubrió tareas secundarias. Así lo pidió y así le fueron asignadas: "El ejército está compuesto en su mayoría por personas que piensan sólo en salir adelante con su familia. El ejército lo sabe y por eso lo negocia. A cambio de tu inocencia, te proporciona el más 'socialista' de los ambientes, todo te subsidia. Pero enlistarse en el ejército no significa renunciar a tus cualidades morales e intelectuales". Luego de un tiempo, el Pentágono ordenó su transferencia a Irak y desde un inicio Jeremy solicitó que le asignaran las mismas labores como cocinero de campo; sin embargo fue enviado al frente en Bagdad.
Cuando regresó a Estados Unidos, Hinzman escapó junto con su esposa y su hijo a Canadá y pidió la protección del gobierno. El 2 de enero de 2004 cruzaron la frontera en calidad de turistas. Desde entonces Jeremy es un war resister, un desertor.
"Objeté la guerra porque era evidente que Irak no poseía armas de destrucción masiva; por la explotación del miedo generado en EU a través de las absurdas afirmaciones de Bush de que el régimen de Hussein estaba ligado con un grupo terrorista; y por la risible y falsa idea de que EU está exportando democracia".
La historia de Brandon Hughey es distinta. Siendo aún menor de edad ingresó al ejército y durante su estancia se gestó su rechazo a la guerra ilegal. Optó por dejar las armas después de conseguir su título universitario, pero sus oficiales le negaron el permiso y lo asignaron a Irak. Brandon escapó a Toronto, y desde marzo de 2004 espera una resolución de la Corte.
Otro caso es el de Dan Felushko. Cuando su división tuvo que ir a Kuwait en enero de 2003, decidió escapar y buscar refugio en Canadá. "No quería ver escrito en mi tumba: muerto engañado en Irak", admite. "Desde que me enlisté, pocas semanas después del 11 de septiembre, fui adiestrado y preparado, pero desde un principio supe que era un error ir allá y matar a alguien o morir". Pensé: "¿Hay algo más importante que mi derecho de escoger entre lo que yo considero justo o equivocado?"
***
Muchos jóvenes estadunidenses se enrolan en el ejército por necesidad económica. Son muchachos, según ellos mismos, "de clase media baja" y en la milicia han encontrado la manera de "acabar los estudios sin tener que endeudarnos por el resto de nuestra vidas o llevar adelante a nuestras familias". Esta es la situación de Brandon Hughey y muchos de sus colegas.
Según Lee Zaslofsky ­de War Resisters Support Campaign, el más importante grupo de apoyo a los resisters en Canadá­ "estos chicos son apantallados por las ofertas del ejército, que no se presenta como una opción militar, sino como una gran oportunidad de construir una vida en una institución que llena los huecos de la sociedad estadunidense. Son muchachos sin orientación política, que vienen de las zonas rurales y en ocasiones les resulta difícil adaptarse a la metrópoli". En Toronto encuentran asilo hasta que un juez decide su destino. Se arriesgan a ser castigados, y viven al mismo tiempo un ambiente de tensión, de recuerdos que a muchos les impiden dormir, estar con mucha gente o recordar en secuencia lógica los acontecimientos. Le dicen trastorno de estrés postraumático, que no es otra cosa sino una pesadilla.
El difícil camino jurídico
El 16 de marzo pasado, Brian Goodman, juez del Refugee Board, la corte canadiense encargada de revisar el caso de Jeremy Hinzman, emitió su sentencia. "No se encontró que el demandante necesite protección, porque su regreso a Estados Unidos no lo expone a riesgos para su vida ni a tratos inhumanos y crueles, así como no hay elementos para creer que pueda ser sujeto a tortura. [...]. Con base en dicho análisis, la demanda está rechazada". La batalla apenas comenzó, pues de inmediato hubo apelación.
Jeffrey House, abogado de los resisters, explica su estrategia: "El primer argumento es que ningún soldado está obligado a participar en una guerra que viola leyes internacionales".
House se remonta a las resoluciones de Nuremberg, cuando en los tribunales fueron juzgados los jerarcas nazis y se fijó el mandato para todo soldado de rechazar órdenes ilegales.
Un hecho importante para el defensor es que la invasión de Irak fue declarada ilegal por el gobierno canadiense. Se pregunta: "¿Por qué el gobierno puede defender su postura con este argumento y el soldado Hinzman no?"
Sin embargo, teme que en estos casos se empiecen a tomar decisiones políticas. Amnistía Internacional ya se pronunció al respecto y dijo que si Jeremy Hinzman es regresado a Estados Unidos va a ser un preso de conciencia. "Eso nos ayuda porque el gobierno de Canadá no quiere manchar su reputación", abunda.
Al mismo tiempo, el gobierno canadiense no quiere sentar precedentes para otros desertores. "Será una lucha de larga duración porque ellos han decidido permanecer aquí sin que esto signifique una invitación para otros muchachos. El gobierno de Canadá puede decirle al de Estados Unidos que no se ha dado refugio a nadie, pero al mismo tiempo puede decirle a los canadienses que no se ha deportado a nadie", concluye House.
La deserción, la otra trinchera de la guerra
Semanas después de la sentencia adversa, en Internet se crearon páginas con información necesaria para llegar a Canadá y volverse un war resister. La línea telefónica de GI Rights Hotline, que también cuenta con su sitio web, orienta sobre el alojamiento y la manera de emprender el camino legal para adquirir el status de refugiado.
Hasta ahora, el Pentágono admite la existencia de casi seis mil AOW (ausentes de guerra, por sus iniciales en inglés), pero nadie sabe con exactitud cuántos están escondidos en Estados Unidos y cuántos han llegado a Canadá.
Integrantes de War Resisters Support Campaign confirman la presencia en Toronto de al menos 75 desertores. Quince de ellos, hasta ahora, han pedido refugio al gobierno canadiense. "Quince soldados es el número de una escuadra, comenta Lee Zaslofsky, que en lugar de estar en Bagdad está aquí. Es nuestra manera, poco ideológica y muy práctica, de estar en contra de esta guerra. Le quitamos recursos humanos al Pentágono. Hay una escuadra aquí sobre la cual Bush ya no dispone".

miércoles, agosto 10, 2005

Un escurridizo francotirador irakí está minando la moral de los estadounidenses en Bagdad

Los irakíes ya tienen a su propio Vasily Zaitsev
Rory Carroll
The Guardian


Nunca han visto a Juba. Lo oyen, pero entonces ya es demasiado tarde: suena un disparo y otro soldado estadounidense cae derribado, muerto o herido.
Nunca se produce un segundo disparo, nunca tienen los soldados estadounidenses la oportunidad de identificar el origen del tiro y cazar al cazador. El francotirador dispara una sóla vez y luego se esfuma.
Juba es el apodo que los soldados estadounidenses han dado a un francotirador insurgente que opera al sur de Bagdad. Ignoran su aspecto, su nacionalidad y su verdadero nombre, pero conocen y temen su pericia.
“Es bueno”, dice el especialista Travis Burress, de 22 años, francotirador en el batallón 1-64 estacionado en Camp Rustamiyah. “Cada vez que desmontamos estoy seguro de que todo el mundo piensa en él. Es una seria amenaza para todos nosotros”.
Ataques con armas sorprenden ocasionalmente a las patrullas montadas y a pie que organiza el batallón, pero el chasquido solitario de lo que parece ser un rifle Tobuk inspira especial pavor.
Desde febrero se atribuye a Juba la muerte de al menos dos miembros del batallón y las heridas causadas a otros seis más. Algunos le atribuyen también la muerte de otra docena de soldados.
En una guerra marcada por bombas sectarias y bajas civiles, Juba es excepcional dado que solamente apunta a soldados de la coalición, un blanco difícil que se mueve protegido por vehículos acorazados, blindaje corporal y cascos.
Juba espera a que los soldados se apeen o se pongan de pie en la torreta de un Humvee y apunta a los intersticios de su blindaje corporal: la parte baja de la columna vertebral, las costillas, o encima del pecho. Ha llegado a matar desde una distancia de 200 metros.
“Fue un disparo perfecto”, declara acerca de una de sus acciones el comandante del batallón teniente coronel Kevin Farrell. “Pulverizó la espina dorsal [de su objetivo]”.
“Tenemos varias técnicas para inducirle a salir, pero está muy bien entrenado y es muy paciente. Nunca dispara dos veces”.
Algunos miembros del batallón piden que se aposten francotiradores en los tejados que dominan las rutas de aprovisionamiento que constituyen el coto de caza de Juba para tratar de ponerlo entre las cuerdas.
“Sería una misión bastante jodida porque el tío es bueno”, afirma el especialista Burress. “Creo que hace falta un francotirador para poder cazar a otro, y lo más seguro es que tengamos que dar el callo todos para acabar con él.”
Los francotiradores estadounidenses trabajan en equipos de al menos dos personas, un tirador y un localizador; éste último debe poseer más experiencia puesto que tiene que utilizar complicadas fórmulas para calcular factores tales como fuerza del viento y coeficientes de resistencia.
Algunos temen que Juba se esté convirtiendo en un héroe de la resistencia, aclamado por aquellos irakíes que distinguen entre “buenos” insurgentes, que atacan sólo a estadounidenses, y “malos” insurgentes que dañan a civiles.
La radio macuto de los insurgentes celebra un incidente que tuvo lugar el pasado mes de junio cuando los cuatro miembros de un equipo explorador de francotiradores estadounidenses fueron abatidos en Ramadi por sendos disparos en la cabeza.
A diferencia de sus enemigos, los francotiradores estadounidenses en Bagdad raramente llegan a disparar (2). Normalmente se ocultan en las azoteas y utilizan equipos de imagen térmica y de visión nocturna para vigilar el terreno. Cuando detectan actividad sospechosa, llaman a la aviación o a patrullas de infantería.
“Somos profesionales. Hay una línea que separa a un maníaco con un arma y a un francotirador”, dice Mike, de 31 años, cabo de un pelotón de francotiradores de reconocimiento que prefirió ocultar su apellido.
Habló en el curso de una misión de 24 horas de duración en un tejado durante la cual su equipo comió comida basura y orinó en una botella. De día permanecen echados en el suelo inmóviles para evitar ser detectados. “No es una vida muy glamurosa que digamos”, explicó.
No había rastro de Juba, quien acostumbra a trabajar más hacia el este, pero el equipo detectó destellos de mortero y transmitió las coordenadas a su base.
Mike dice que él ha matado a 14 personas en Somalia, a tres en Afganistán y a una en Irak. “No es como piensas que va a ser, un subidón emocional. Te limitas a pensar en el viento, la distancia, y luego ya está”.
Los disparos de francotiradores son solamente una de las amenazas que penden sobre un ejército estadounidense que ha sufrido graves bajas esta semana.
Ayer otro soldado fue muerto en Ramadi, al este de Bagdad, que se añade a los 21 que murieron en ataques el lunes y el miércoles.
La mayoría de las bajas son provocadas por bombas colocadas junto a la carretera. El tamaño y diseño de las explosiones ha llevado a los investigadores a concluir que los insurgentes están aprendiendo métodos de fabricación de bombas de otras organizaciones terroristas (sic).
Ayer el New York Times informó que las técnicas empleadas por Hezbollah en el Líbano se están haciendo cada vez más frecuentes en las bombas que están estallando junto a las carreteras en Irak.
Un alto comandante estadounidense que prefiere permanecer en el anonimato citado por el mencionado diario afirmó que las bombas construidas con explosivos se parecían mucho a las que Hezbollah utilizaba contra Israel.
“Pensamos que probablemente están yendo allá a aprender a fabricar bombas con capacidad de destruir vehículos blindados”, declaró.
Notas del Traductor:
(1) Vasily Zaitsev es el nombre de un francotirador soviético que mató a 149 alemanes durante la batalla de Stalingrado y a 400 durante toda la guerra. Su pericia como francotirador y su puntería eran tales que acababa con sus objetivos de un sólo disparo. El régimen soviético lo elevó a la categoría de héroe nacional para levantar la moral de los combatientes soviéticos. La película de Jean-Jacques Annaud Enemigo a las puertas (2000) recrea su historia de forma semificcional.
(2) En otras zonas de Irak la actitud de los francotiradores estadounidenses dista mucho de ser la descrita por el autor de este artículo. Pueden consultarse al respecto las crónicas de Dahr Jamail, donde se informa de los numerosos civiles, personal médico y ambulancias que han sido blanco de los disparos indiscriminados de los francotiradores estadounidenses. Varios ejemplos en:

martes, agosto 09, 2005

El triste balance de la Coalición

El triste balance de la Coalición
Afganistán 2004

La Unión Europea lanza un llamamiento a favor de una Conferencia Internacional sobre el Futuro de Afganistán. Dos años después de la operación Libertad duradera, el país carece aún de un Estado digno de ese nombre. Mientras que las Naciones Unidas han logrado escolarizar a más de cuatro millones de niños, a la fuerza multinacional instalada en la capital le cuesta trabajo garantizar la seguridad de las provincias. Al tiempo que la economía se recupera, basada exclusivamente en la producción de opio, una asamblea constitucional, elegida por menos del 3% de la población, aprobó una Constitución redactada por el emisario estadounidense con el fin de legitimar el poder del narcopresidente Karzai.





Hace dos años, la operación Libertad duradera de la Coalición Global puso fin a 23 años de guerras y de inestabilidad en Afganistán. Oficialmente, la intervención fue emprendida luego de los atentados del 11 de septiembre para «detener y llevar a los tribunales a Osama Bin Laden y a aquellos que lo protegen».

De manera adicional, permitió instaurar un nuevo Estado aprovechando que la comunidad internacional no reconocía a las diversas autoridades que se compartían el país, entre ellas el Emirato de los talibanes [1].

Mientras que la ONU realizó un gigantesco esfuerzo de ayuda a las poblaciones, en particular al escolarizar a 4,2 millones de niños y al restablecer el sistema de salud, la Coalición se desentendió de la reconstrucción política. De alguna forma, el 4 de enero de 2004 se adoptó una Constitución. Por ello, la Unión Europea se dispone a solicitar la convocatoria de una conferencia internacional con el fin de llevar a término el proceso de estabilización y democratización de Afganistán.

El derrocamiento de los talibanes, quienes controlaban la región de Kabul, no es obra militar de la Coalición sino de la agrupación de facciones rivales alrededor del Frente Islámico Unido, rebautizado por la prensa occidental como «Alianza del Norte» y apoyado desde hace mucho por la India, Irán y la Federación de Rusia.

Estados Unidos, que había colocado en el poder a los talibanes, se limitó a dar su apoyo a otro bando y a comprar, por medio de millones de dólares, la adhesión de jefes de guerra.

El final de las hostilidades no condujo por consiguiente a un cambio de sistema político sino que traduce una inversión de las relaciones de fuerza.

El Acuerdo de Bonn, negociado entre facciones bajo los auspicios de la ONU, pero sobre todo bajo la presión estadounidense, permitió establecer un gobierno provisional centralizado alrededor de Hamed Karzai, quien ejerce simultáneamente las funciones de presidente y de primer ministro.

Karzai, ex agente de la CIA en la época de William Casey, emigró a Estados Unidos donde obtuvo la doble nacionalidad y se convirtió en amigo personal de la familia Bush así como en cuadro del holding petrolero UNOCAL, encargado de controlar las obras del proyecto del oleoducto transafgano.

Desprovisto de legitimidad en Afganistán, su autoridad y la de su gobierno son proporcionales a la protección que le ofrecen las tropas extranjeras de la Fuerza Internacional de Asistencia y Seguridad (ISAF). Ahora bien, como el número de estas es limitado, lo que les impide aventurarse fuera de Kabul, la autoridad del gobierno fuera de la capital sigue siendo incierta.

En provincia, está representado por ex jefes de guerra cuyo comportamiento evoluciona con lentitud. Los combates entre facciones pudieran reiniciarse fuera de Kabul en cualquier instante. Durante el último trimestre de 2003, los choques fueron más numerosos y mortales que durante los veinte meses anteriores.

El retorno de la violencia causó la muerte a numerosos civiles y representantes de organizaciones internacionales. Todo parecía indicar que la guerra entre el clan de Atta Mohammed y el de Dostum se reanudaría en octubre en Mazar al-Sharif.

Felizmente se pudo negociar con prontitud un cese al fuego entre estas facciones, el que incluyó el desarme de las armas pesadas [2]. El mantenimiento de la paz está por lo tanto vinculado al despliegue del ISAF.

Esta fuerza multinacional creó los primeros «equipos de reconstrucción provinciales», pero a causa de la falta de efectivos en la actualidad sólo quedan cuatro: los de las provincias de Kunduz, Parwan, Herat y Kandahar.

El programa de desarme general, de desmovilización de las fuerzas de unos y otros y de formación de un ejército nacional acaba de comenzar. La fase piloto del desarme, denominada «Programa Nuevo Inicio para Afganistán», se inició el 24 de octubre 2004 en la provincia de Kunduz y permitirá desmovilizar y reinsertar a mil combatientes. La segunda fase, iniciada en Gardez el 9 de noviembre 2004, permitió desmovilizar y reinsertar a más de 1,500 soldados. La tercera dio inicio en Kabul el 10 de diciembre 2004 y abarca a 2,000 hombres mientras que la cuarta comenzará más tarde en Gardez.

De manera paralela se está creando el ejército nacional afgano bajo el mando de oficiales estadounidenses. Hasta la fecha incluye a 6,500 hombres distribuidos en 12 batallones. Según los cálculos, esta cifra deberá elevarse a 70,000 hombres en un decenio.

La formación de la policía no avanza con mayor celeridad. De 50,000 policías y 12,000 guarda fronteras previstos, menos de 3,000 han sido reclutados con la ayuda financiera de la Unión Europea. Se sabe que el presidente Karzai confía tan poco en su gobierno que su seguridad cercana es garantizada por mercenarios de una empresa privada estadounidense.

Independientemente de este problema de organización, el orden público depende de la promulgación de nuevas leyes. Hasta la fecha no se ha redactado ni el Código Civil ni el Código Penal. El Ministerio Talibán para la Promoción de las Virtudes y la Supresión de los Vicios fue sustituido por el Departamento de Instrucciones Islámicas pero las diferencias entre uno y otro son mínimas [3].

Además, es difícil saber cómo restablecer una apariencia de justicia sin juzgar a los criminales de guerra. Ahora bien, el general Dostum, apodado Gengis Kan por su gusto de cometer crueldades en público, es responsable manifiesto de la masacre de al menos 3,000 combatientes en Mazar al-Sharif por solicitud implícita de Donald Rumsfeld durante la operación Libertad duradera [4]. Es poco probable que tenga alguna vez que dar explicaciones y su nombramiento como ministro de Defensa es tema de actualidad.

El general Dostum, apodado Gengis Kan Abdul Rachid Dostum impone siempre su ley en Mazar al-Sharif.

El único cambio importante en las costumbres es la reanudación del cultivo del opio, severamente reprimido por los talibanes a finales de su emirato y que hoy ya no lo está. Según el informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la droga y el crímen (UNODC), publicado el 29 de octubre, los ingresos agrícolas por concepto del opio se calculan en 2,300 millones de dólares, más de la mitad del PIB afgano.

El país ha vuelto a ser el primer productor mundial de opio. Es poco realista creer que esta droga pueda ser cultivada y exportada en tales volúmenes sin el acuerdo, al menos tácito, de las autoridades nacionales y la ayuda militar internacional.

La restauración del Estado exige el establecimiento de un sistema político que cuente con la adhesión de la población. El Acuerdo de Bonn preveía la instauración progresiva de la democracia. Para redactar la Constitución se creó una asamblea, la Loya Jirga, que incluye a 340 miembros electos de las provincias, a 110 representantes de las minorías políticas (mujeres, minorías religiosas, nómadas) y a 52 personalidades nombradas por el presidente-primer ministro.

Si tenemos en cuenta que menos del 3% de los electores potenciales pudo participar en la elección de los diputados, la Loya Jirga semeja una ficción democrática. La Constitución aprobada por esta curiosa asamblea no es el fruto de la deliberación.

Fue redactada por el representante especial estadounidense Zalmay Khalilzad y sometida a su aprobación. Los jefes de guerra negociaron algunas enmiendas, en especial la supresión de la referencia a la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la subordinación a la Charia de las leyes positivas.

Muchos votos fueron comprados u obtenidos bajo los efectos de la amenaza. En definitiva, esta Constitución, algunos de cuyos pasajes pueden ser objeto de variadas interpretaciones, concede plenos poderes a Hamid Karzai. La puesta en escena se limitó por lo tanto a darle apariencia de legitimidad a un gobierno fantoche impuesto por Washington.

Para los afganos, la libertad y la democracia están aún por conquistar.

Hablan los veteranos de la guerra de Iraq

Hablan los veteranos de la guerra de Iraq
“¿Qué hemos hecho?”

Mientras la sangre de soldados de EEUU sigue anegando las tórridas arenas de Irak: por lo menos 27 soldados estadounidenses muertos, y el nivel de aprobación de su manejo de la catástrofe iraquí desciende al nivel más bajo hasta ahora, un 38%, Mr. Bush comentó desde el confort de su rancho en Crawford, Texas: “Mantendremos la dirección, completaremos la tarea en Irak”.

A sólo un par de horas en coche de Dallas, en la Convención de Veteranos por la Paz en Dallas, estoy sentado en una sala llena de veteranos del actual atolladero.

Cuando preguntaron lo que diría a Mr. Bush si tuviera la oportunidad de hablar con él, Abdul Henderson, cabo de los Marines que sirvió en Irak de marzo hasta mayo de 2003, inhaló profundamente y dijo: “Serían dos golpes – uno se daría a él y el otro lo daría él al caer por tierra. Veo a ese tipo en el puesto más prestigioso del mundo y el tipo dice: “que se continúe”. ¿Un tipo al que jamás le han disparado, y que nunca ha visto a alguien sufriendo, dice “que se continúe”? Se comporta como un vaquero en un western… me revienta”.

Los otros veteranos que lo acompañan asienten mientras habla, sombrío… embargado por la cólera.

Uno de ellos, Alex Ryabov, cabo en una unidad de artillería que estuvo en Irak durante los tres primeros meses de la invasión, pidió un poco de tiempo para formular su respuesta a la misma pregunta.

“No creo que Bush se dé cuenta algún día cuántos millones de vidas han sido arruinadas por él y sus lacayos en su busca de dinero, codicia y poder”, dice. “Dar por sentado el patriotismo del pueblo estadounidense… el hecho de que haya gente (su administración) dispuesta a inventar excusas para continuar matando y mutilando a la juventud de EE.UU. y arruinar a innumerables familias… y que continúen haciéndolo con una sonrisa en la cara.”

Después de respirar a fondo para tranquilizarse, sigue como si se dirigiera a Bush directamente: “Usted tiene que renunciar, tomar los miles de millones de dólares que ha ganado con la sangre y el sudor de los soldados de EE.UU… todos los sufrimientos que nos ha causado, y colocar esos miles de millones de dólares en el VA (Departamento de Asuntos de los Veteranos, N.d.T.) para que se ocupen de los hombres y mujeres que usted envió a que los masacraran. Pero todos esos miles de millones no bastan ni siquiera para tratar de compensar a todos los que han sido afectados por todo esto”.

Estos nuevos refuerzos para Veteranos por la Paz viven a diario la declaración de intención de la organización, al comprometerse a trabajar con otros hacia el aumento de la conciencia pública de los costes de la guerra, a trabajar para impedir que el gobierno intervenga abierta y clandestinamente en los asuntos internos de otras naciones, y para que se haga justicia a los veteranos y a las víctimas de la guerra, entre otros objetivos.

Escribo furiosamente durante tres horas, trato de reflejar las historias que cada uno de estos hombres comparte… las atrocidades que vieron, y cometieron, mientras estuvieron en Irak.

Camilo Mejía, sargento del ejército que fue sentenciado a un año en la prisión militar en mayo de 2004 por negarse a volver a Irak después de un permiso en casa, habla abiertamente sobre lo que hizo:

“Todo se resume en expiación por lo que se hizo allá. Yo obligaba a ambulancias a dar media vuelta cuando iban a los hospitales. Yo maté a civiles, yo torturé a muchachos… Y me avergüenzo. Una vez que uno está allá, no tiene nada que ver con política… tiene que ver con que uno está allá como individuo y mata a gente sin motivo. No tiene sentido, y ahora me avergüenzo de mí mismo por haber hecho esas cosas. Me decía todo el tiempo que estaba allí por mis compañeros. Era un razonamiento débil… porque me callaba y hacía mi tarea.”

Mejía luego habla sinceramente sobre el motivo por el que se negó a volver:

“Recién lo sentí al volver a casa – lo equivocado de todo el asunto y que fui un cobarde al dejar de lado mis principios. Estoy tratando de recuperar el camino al cielo… y no es tanto por lo que hice, sino de lo que no hice por impedirlo mientras estuve allí. Así que ahora es una manera de intentar de deshacer el mal que hicimos allá. Por eso estoy hablando y no volveré. Es un proceso doloroso y tenemos que pasar por él.”

Camilo Mejía pasó a subrayar rápidamente el éxito de su organización y de sus compañeros. “Cuando volví a Irak en octubre de 2003, el Pentágono dijo que había 22 desertores. Cinco meses después eran 500, y cuando salí de la prisión la cifra era de 5.000. Esas son cifras del Pentágono sobre el ejército. Dos cosas son importantes en este caso – la cifra aumentó de 500 a 5.000 en 11 meses, son las cifras del Pentágono”.

Aunque las fuerzas armadas no logran cumplir con sus objetivos de reclutamiento en ningún terreno y el desastre en Irak cae aún más profundo en el caos con cada día que pasa, constituye poco consuelo para estos hombres que han pagado el precio que tuvieron que pagar para estar en esta convención. Siguen pagándolo, pero al mismo tiempo se mantienen firmes en su decisión de terminar con la ocupación de Irak y ayudar a sus compañeros soldados.

Ryabov comienza entonces a hablar de cuando su unidad disparó proyectiles de artillería equivocados que cayeron entre 5 y 10 kilómetros de su objetivo.

“No tenemos la menor idea de dónde cayeron esos proyectiles, o qué impactaron”, dice tranquilamente, mientras dos hombres sujetan sus cabezas entre sus manos. “Ahora hemos llegado a comprenderlo y tratamos de educar a la gente para impedir que pase por lo mismo”.

Después de hablar del uso de munición de uranio: Ryabov dijo que 300 toneladas fueron disparadas en la Guerra del Golfo de 1991, y más de 2.200 toneladas han sido utilizadas hasta ahora en la actual guerra, agrega: “Nos colocaron en un país extranjero a disparar artillería y a matar gente… y no debería haber ocurrido jamás, para comenzar. Es difícil decir con palabras toda la tragedia del asunto – la muerte y el sufrimiento de ambos lados. Siento que se ha cometido una grave injusticia y trato de corregirla. Uno hace todas estas cosas y vuelve y piensa: “¿qué hemos hecho?”. Simplemente pasamos al lado de un hombre iraquí con un tiro en su muslo y dos individuos junto a él agitando banderas blancas… probablemente se desangró”.

Harvey Tharp que se encuentra sentado entre nosotros sirvió en Kirkuk. Su actividad a cargo de algunos proyectos de reconstrucción en el norte de Irak le permitió formar numerosas amistades estrechas con iraquíes… algo que le lleva a pedirme que informe a más gente sobre la generosa cultura del pueblo iraquí. Sus amistades evidentemente hicieron que la guerra lo tocara de mucho más cerca.

“Lo que concluí el verano pasado cuando estaba esperando que me transfirieran a la NSA (Agencia Nacional de Seguridad, N.d.T.) no fue sólo que nuestras razones para estar allí eran mentiras, sino que simplemente no estábamos allí para ayudar a los iraquíes. Así que en noviembre de 2004 dije a mi comandante que no podía seguir participando. Me habrían enviado a Faluya, y me iba a ordenar que hiciera mi trabajo. También decidí no volver porque el lanzamiento de bombas en áreas urbanas como Faluya constituye una violación de las leyes de la guerra por la casi certeza de daños colaterales. Para mí, al ver la plena humanidad de los iraquíes llegué a comprender que no podía participar en esas operaciones.”

Tharp continúa diciendo que cree que aún hay veteranos de Vietnam que piensan que fue una guerra necesaria y agrega: “Pienso que es porque al creer que fue justificada pretenden ahuyentar los malos espíritus… es su mecanismo para sobrellevarlo. Nosotros, como estadounidenses, tenemos que confrontar la verdad totalmente obvia de que todo se debió a una mentira. La denunciamos porque tenemos que hacerlo. Queremos ayudar a otros veteranos a contar su historia a otros veteranos… para que la gente no se emborrache hasta la muerte”.

Cuando le preguntan lo que diría a Mr. Bush si tuviera un instante con él, también toma su tiempo para reflexionar y dice: “Es obvio que la clase media estadounidense comienza a volverse contra esta guerra y en contra suya… con mucha razón. Lo único que me imagino que podría detener esta inevitable caída que usted se merece, es otro 11-S u otra guerra contra, digamos, Irán. Lo que estoy tratando de hacer es encontrar una posición que los estadounidenses puedan adoptar en contra suya, pero pienso que la gente está dispuesta a decir ‘no se atreva a hacernos esto una vez más’. Mi mensaje al pueblo estadounidense es el siguiente: ¿quieren una vuelta más con esta gente? Si no es así – el momento indicado para decirlo es ahora mismo”.

Los hombres aprovechan esta oportunidad para dar más detalles del motivo por el que se oponen a la ocupación ilegal y es difícil formular preguntas nuevas, ya que uno tras otro agrega su parte.

“No quería matar a otro ser sin motivo. Es eso”, agrega Henderson, “Combatíamos contra pequeñas localidades… uno ve a gente simplemente huyendo, coches que se van, individuos que se caen de sus bicicletas… era simplemente triste. Uno está ahí, sentado, mirando por sus prismáticos y ve casas estallando, y uno piensa: Dios mío, no tienen agua, viven en el tercer mundo, y nosotros simplemente los mandamos al infierno con nuestras bombas. Volamos los edificios, la metralla los destroza.”

Tharp se levanta de un salto y agrega: “Casi todo lo que mencionamos representa crímenes de guerra… crímenes de guerra porque son dirigidos por nuestro gobierno para proyectar su poder. Mi respuesta fácil para no ir es PTSD (Trastorno de Estrés Post- Traumático, N.d.T.)… pero la razón moral más profunda es que no quería estar involucrado en un crimen contra la humanidad”.

Entonces Ryabov agrega: “Nos metieron en un país extranjero a disparar artillería y matar gente… y no debería haber ocurrido en primer lugar. Es difícil definir con palabras toda la tragedia de la muerte y del sufrimiento de ambos lados. Siento que se ha cometido una grave injusticia y trato de corregirla. Uno hace todas estas cosas y vuelve y piensa: ¿qué hemos hecho?”

Michael Hoffman sirvió como cabo del Cuerpo de Marines que combatió en Tikrit y Bagdad, y desde entonces se convirtió en cofundador de Veteranos Contra la Guerra.

“Nadie quiere matar a otra persona y creo que fue por una mentira. Nadie quiere pensar que su servicio fue en vano”, dice Hoffman.

Su respuesta a lo que le diría a Mr. Bush es simple: “Lo miraría directo a los ojos y le preguntaría ‘¿por qué?’ Y no dejaría que se fuera y lo obligaría a responderme. Nunca tiene que ver con nosotros persona a persona. Lo desafío a hablar con cualquiera de nosotros de esa manera, de persona a persona, y que nos dé una respuesta”.

Hoffman agrega: “¿Y qué pasa con la niña iraquí de 3 años que ahora es huérfana y tendrá enfermedades y pesadillas durante el resto de su vida por lo que hicimos? Y la gente que organizó esto no tiene que pagar por nada. ¿Cuántas veces tendrán que pasar mis niños por algo semejante? Nuestra única alternativa es luchar en contra de esto y tratar de impedir que vuelva a suceder”.

Antes, ese mismo día, Mr. Bush había dicho: “No podemos dejar esta tarea a medio terminar, tenemos que llevarla a su fin”.

Sin embargo, Charlie Anderson, otro veterano de Irak, usa palabras contundentes cuando se refiere a Bush. Después de discutir como la radiación ambiente en Bagdad es ahora cinco veces el nivel normal – el equivalente de sufrir 3 rayos X pectorales por hora, dijo: “No se trata de accidentes – el DU (siglas en inglés para uranio empobrecido, N.d.T.) – es importante que la gente lo comprenda – el uso de DU y sus efectos son intencionales. Son incidentes cuidadosamente preparados y orquestados”.

Mientras todo el grupo asiente y dos soldados más se levantan para estrechar su mano, Anderson dice con firmeza: “Ustedes nos subvirtieron, destruyeron nuestras vidas, ustedes tienen una deuda con nosotros. Quiero ver su renuncia en mis manos en los próximos cinco minutos. Váyase al diablo, Georgie.”

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